[English below]
Otro año más se acaba y escribir una reseña para despedir el año y dar la bienvenida al nuevo ya es tradición. 2018 ha sido un año de muchas emociones. La verdad es que no puedo resumir el año ni hacer listas porque me voy a dejar muchos momentos fuera. Así que no voy a intentarlo. Termino el año con la sensación de que he trabajado mucho en la dirección correcta tanto a nivel personal como a nivel profesional. Estoy más cerca de cumplir mis sueños, aunque sé que los sueños y metas nunca se acaban. Pero hay un punto estable en mi futuro al que quiero llegar y que marcará un antes y un después en mi vida. Y siento que estoy acercándome a ese momento, a la vez que disfruto el camino y me voy convirtiendo en la persona que quiero ser. El año ha acabado mucho mejor de lo que empezó y he sobrevivido a los altibajos. Despido 2018 con un plan para 2019, no demasiado detallado pero con suficientes metas y proyectos. Hay mucho en lo que trabajar y tengo ganas de ir a por ello.
Ha sido un año complicado para mi familia, pero hemos estado unidos y hemos hecho mucho porque siga siendo así estemos donde estemos. Hemos disfrutado de muchos momentos juntos, en persona o a través de un teléfono, pero sobre todo hemos sentido el apoyo de los otros cuando más lo necesitábamos. Y eso es esencial en una familia para seguir juntos y disfrutar de la vida. Despido 2018 muy orgullosa de mis padres y de mi hermana y damos la bienvenida a 2019, el año donde seremos uno más.
También ha sido un año intenso para mis amigos. Algunos han llegado al punto estable, otros siguen trabajando como yo y otros han tenido sus propias aventuras. Hay un nuevo pequeño en la familia al que aún no he conocido, pero al que achucharé en poquito. 2019 va a ser aún más intenso, pero nosotros podemos con ello y más contando con el apoyo de los otros. Mis amigos son esa familia que elijo una y otra vez, y nunca me arrepiento de ello. Ellos son geniales y yo soy muy afortunada de tenerles a mi lado y de poder contar con ellos en todo momento.
2019 va a ser un año muy distinto. Empiezo mi aventura en Estados Unidos y es un año de crecer a nivel profesional. Este año voy a por todas y no voy a esperar a que lleguen las oportunidades, voy a buscarlas y conseguirlas yo misma. A nivel personal seguiré trabajando en mí misma, disfrutando de los momentos que vengan y siendo feliz. Os deseo lo mejor, que lleguéis a vuestras metas u os quedéis más cerca y que superéis los baches, que siempre los hay, con el menos daño posible.
Nos vemos en el camino, no os olvidéis de sonreir!
[Spanish above]
Another year gets to its end and writing some words to say goodbye to the year and welcome the next one is already a tradition. 2018 has been a very emotional year. The truth is that I cannot summarize it or even list special moments since I'd probably forget a lot of them. So, I won't try. I finish the year with the feeling that I have worked a lot in the correct direction, both at the professional and personal level. I'm closer to my dreams, even if I know that dreams and goals never end. But there is a stable point in my future that I want to achieve and that it's marked as an edge point in my life. I am getting closer to it and at the same time I'm enjoying the path and I'm becoming the person I want to be. The year ends better than it started and I have overcome all the ups and downs. I say goodbye to 2018 with a plan for 2019, not too many details but with enough goals and dreams. There is a lot to work on and I'm willing to start doing it.
It has been a complicated year for my family, but we have been together and we have done a lot to have it like this no matter where we are. We have enjoyed time together, in person or on the phone, but most of all, we have felt the support of the others when we needed it the most. And that's essential in a family to continue together and to enjoy life. I say goodbye to 2018 very proud of my parents and sister and I say hello to 2019, the year when we'll be one more!
It has been also an intense year for my friends. Some of them are already at a stable point, others continue working like me and many others have their own adventures. There is someone new in the family that I haven't met yet, but that I'll in a few weeks. 2019 is going to be intense for all of us, but we can do it, especially with the support of the others. My friends are this family that I choose once after another and I never regret it. They are amazing and I'm the lucky one for having them next to me and for counting on them.
2019 is going to be a different year. I start my adventure in the U.S. and it's a year of a lot of professional growth for me. This year I go for it and I won't wait for the opportunities. I'm gonna look for them and get them by myself. At the personal level, I'll continue working on myself, enjoying the moment I'll have and being happy. I wish you the best, that you get to your goals or dreams, or at least you get closer. There are always downs and I wish you get over them with the lowest possible damage. See you on the way, and don't forget to smile!
lunes, 31 de diciembre de 2018
sábado, 15 de diciembre de 2018
Packing // Empaquetando
[Español más abajo]
It has been one week since I packed all my clothes into a suitcase and a half. The rest of my home will fit in two boxes, but instead of getting them ready, I have been having them around. And I will continue doing so until Tuesday. I don't need most of the things, but the feeling of being with no home is strange, and I have enough. It's interesting to know how much does your stuff weight. My home weights 70 kilos, including books, research notes, clothes, shoes, kitchen stuff, technology, two pillows, and duvet. You will be surprised, but it's not that much. Last Saturday I listed all the clothes I have and it was fun. It felt that I have a lot and, at the same time, not that much. I don't consider myself a materialist person, but at the end of the day we all need a few items, right?
Today I need to make sure that my luggage does not exceed 23 kilos. The suitcase must contain enough clothes and personal items for the Christmas time and a couple of weeks later, some items I cannot send with the boxes, and the research notes for that period.
I would recommend this as an exercise for Christmas. If you have to leave tomorrow with a suitcase of 23kg and a bag of 8kg for three weeks, what would you take with you? This would give you an idea of your belongings, what you don't use and what you really need. I think it will change the way we see what we have and how we spend money during Christmas.
These days I also have to move the clothing from a suitcase to a box. I think I have this suitcase since 2015, but I don't remember. It broke last year when I was flying from Madrid to Toronto. The handle doesn't work properly anymore. However, I kept it to help me move from one place to another. It worked quite well when I moved from Toronto to Leipzig. Now, I cannot take it with me. And even if it's broken, I have tried to avoid that. I know, there is not much difference between a broken suitcase and a box. But somehow, this suitcase was part of many experiences and it's complicated to leave it on the way. Now it's when the minimalist book that I read comes to my mind. It's kind of stupid to be attached to objects just because they were part of an experience. The author suggests dealing with it by writing or talking to the object and letting it go. I chose the first one and this is my dealing text. It is okay to change the broken suitcase by a box, it doesn't mean anything else.
Time to get ready!
------ Spanish below -------
Ha pasado una semana desde que empaqueté mi ropa en una maleta y media. El resto de la casa entra en dos cajas, pero en vez de prepararlas, he tenido todo alrededor de la casa. Y así será hasta el Martes. No necesito la mayoría de las cosas, pero el sentimiento de estar sin casa es extraño y yo tengo suficiente. Es interesante saber cuánto pesan nuestras csoas. My casa pesa 70 kilos, incluyendo libros, los papeles de investigación, ropa, zapatos, cosas de cocina, tencología, dos almohadas y el nórdico. Te sorprenderá, pero no es tanto. El pasado sábado hice una lista de tod ami ropa y fue divertido. Sentí que tenía mucho y a la vez no tanto. No me considero una persona materialista, pero todo necesitamos algunas cosas al final, ¿no?
Hoy tengo que asegurarme que mi maleta no pesa más de 23 kilos. La maleta tiene que contener suficiente ropa y objectos personales para las Navidades y dos semanas más, algunos objetos que no puedo meter en las cajas y los papeles de investigación para ese periodo.
Yo recomendería esto como un ejercicio en Navidades. Si tienes que irte mañana con una maleta de 23 kilos y una mochila de 8 kilos por tres semanas, ¿qué te llevarías? Esto te ayudará a tener una idea de tus pertenencias, de lo que no usas y de lo que realmente necesitas. Creo que cambiaría la manera de ver lo que tenemos y de cómo gastamos dinero en Navidades.
Estos días también tengo que mover la ropa de la maleta a una caja. Creo que tengo esta maleta desde 2015, pero no lo recuerdo bien. Se rompió el año pasado cuando volvaba de Madrid a Toronto. El mango ya no funciona correctamente. Sin embargo, me ha ayudado a moverme de un ligar a otro. Funcionó bastante bien cuando me mudé de Toronto a Leipzig. Ahora no puedo llevármela conmigo. E incluso si está rota, he intentado evitar eso. Ya lo sé, no hay mucha diferencia entre una maleta rota y una caja. Pero de alguna manera, la maleta formó parte de muchas experiencias y es complicado dejarla en el camino. Ahora es cuando el libro sobre minimalismo que leí viene a mi cabeza. Es un poco estúpido que tengamos cariño a objetos solo porque fueron parte de una experiencia. El autor sugiere lidiar con ello escribiendo o hablando al objeto y dejándolo ir. Yo elegí la primera forma y este es mi texto de reconciliación. Está bien cambiar una maleta rota por una caja, no significa nada más.
¡Tiempo de prepararse!
It has been one week since I packed all my clothes into a suitcase and a half. The rest of my home will fit in two boxes, but instead of getting them ready, I have been having them around. And I will continue doing so until Tuesday. I don't need most of the things, but the feeling of being with no home is strange, and I have enough. It's interesting to know how much does your stuff weight. My home weights 70 kilos, including books, research notes, clothes, shoes, kitchen stuff, technology, two pillows, and duvet. You will be surprised, but it's not that much. Last Saturday I listed all the clothes I have and it was fun. It felt that I have a lot and, at the same time, not that much. I don't consider myself a materialist person, but at the end of the day we all need a few items, right?
Today I need to make sure that my luggage does not exceed 23 kilos. The suitcase must contain enough clothes and personal items for the Christmas time and a couple of weeks later, some items I cannot send with the boxes, and the research notes for that period.
I would recommend this as an exercise for Christmas. If you have to leave tomorrow with a suitcase of 23kg and a bag of 8kg for three weeks, what would you take with you? This would give you an idea of your belongings, what you don't use and what you really need. I think it will change the way we see what we have and how we spend money during Christmas.
These days I also have to move the clothing from a suitcase to a box. I think I have this suitcase since 2015, but I don't remember. It broke last year when I was flying from Madrid to Toronto. The handle doesn't work properly anymore. However, I kept it to help me move from one place to another. It worked quite well when I moved from Toronto to Leipzig. Now, I cannot take it with me. And even if it's broken, I have tried to avoid that. I know, there is not much difference between a broken suitcase and a box. But somehow, this suitcase was part of many experiences and it's complicated to leave it on the way. Now it's when the minimalist book that I read comes to my mind. It's kind of stupid to be attached to objects just because they were part of an experience. The author suggests dealing with it by writing or talking to the object and letting it go. I chose the first one and this is my dealing text. It is okay to change the broken suitcase by a box, it doesn't mean anything else.
Time to get ready!
------ Spanish below -------
Ha pasado una semana desde que empaqueté mi ropa en una maleta y media. El resto de la casa entra en dos cajas, pero en vez de prepararlas, he tenido todo alrededor de la casa. Y así será hasta el Martes. No necesito la mayoría de las cosas, pero el sentimiento de estar sin casa es extraño y yo tengo suficiente. Es interesante saber cuánto pesan nuestras csoas. My casa pesa 70 kilos, incluyendo libros, los papeles de investigación, ropa, zapatos, cosas de cocina, tencología, dos almohadas y el nórdico. Te sorprenderá, pero no es tanto. El pasado sábado hice una lista de tod ami ropa y fue divertido. Sentí que tenía mucho y a la vez no tanto. No me considero una persona materialista, pero todo necesitamos algunas cosas al final, ¿no?
Hoy tengo que asegurarme que mi maleta no pesa más de 23 kilos. La maleta tiene que contener suficiente ropa y objectos personales para las Navidades y dos semanas más, algunos objetos que no puedo meter en las cajas y los papeles de investigación para ese periodo.
Yo recomendería esto como un ejercicio en Navidades. Si tienes que irte mañana con una maleta de 23 kilos y una mochila de 8 kilos por tres semanas, ¿qué te llevarías? Esto te ayudará a tener una idea de tus pertenencias, de lo que no usas y de lo que realmente necesitas. Creo que cambiaría la manera de ver lo que tenemos y de cómo gastamos dinero en Navidades.
Estos días también tengo que mover la ropa de la maleta a una caja. Creo que tengo esta maleta desde 2015, pero no lo recuerdo bien. Se rompió el año pasado cuando volvaba de Madrid a Toronto. El mango ya no funciona correctamente. Sin embargo, me ha ayudado a moverme de un ligar a otro. Funcionó bastante bien cuando me mudé de Toronto a Leipzig. Ahora no puedo llevármela conmigo. E incluso si está rota, he intentado evitar eso. Ya lo sé, no hay mucha diferencia entre una maleta rota y una caja. Pero de alguna manera, la maleta formó parte de muchas experiencias y es complicado dejarla en el camino. Ahora es cuando el libro sobre minimalismo que leí viene a mi cabeza. Es un poco estúpido que tengamos cariño a objetos solo porque fueron parte de una experiencia. El autor sugiere lidiar con ello escribiendo o hablando al objeto y dejándolo ir. Yo elegí la primera forma y este es mi texto de reconciliación. Está bien cambiar una maleta rota por una caja, no significa nada más.
¡Tiempo de prepararse!
domingo, 2 de diciembre de 2018
December // Diciembre
[Español más abajo]
Today is December 2nd, 2018. It's also a Sunday. I am in a hotel room at Davis, California (US). This month I will be staying at two hotel rooms (Davis and Berlin) and two houses (Leipzig and Colmenar Viejo). I might add one or two hotel rooms, who knows yet. I won't have my own house since December 20th, and I will feel at home two days after at 11 pm. I am gonna get three flights and two trains, not counting public transport inside each city. I am giving three talks and writing two papers.
It might sound like a lot, but it's actually very common in my profession. Traveling, giving talks and preparing papers. There is also time for many other things, like reading books, going to the cinema, hanging out with friends, travel for vacation, teaching, sports, administrative stuff, and a long etc depending on your taste. Many would be wondering how we do it, and the answer is simple. We love what we do, and so time is not limited by an eight hours shift from Monday to Friday. It's also exhausting, tiring and stressful. And we don't always manage it properly. I'd say it's part of the learning process of life in Academia.
This week I have met a few colleagues to work on a project. It's a complicated problem, and we have a lot of fun working together. For me, it is exciting to be surrounded by such a brilliant group of people as well as participating in the process of creating. During the last three years, I have learned how important is to be with the right people in all areas of our life. The collaborators I met this week are my right group of people for work and for growing as a mathematician and as a professor. The same way that I know that family and friends are the good people outside of work. A couple of weeks ago I needed a friend by my side because I was feeling lonely and Sara's visit arrived at the exact moment. After leaving Toronto and thinking about my future, I needed to be with my right people and this week gave that.
December is a complicated month. From the beginning until the end. And continues in January. But one step at a time, and I will be okay. Because I know I will be okay. It's nothing totally new at the end of the day. There are many things that need to be done and I can manage them. I am more than ready to leave Germany, and I realize about it every time I am in an English speaking city. When I was 16 years old, I never imagined me living in a city where English was my way to communicate. I think I never saw myself leaving Madrid, although I now think it was a question of time for me to leave and explore. I might be ready to come back at some point, I might never have the opportunity. So far, December is a month of changes and instability, of learning more about myself and taking care of what is important, of expending time with those who I love and I have close. And I'm ready for it.
[English above]
Hoy es 2 de Diciembre del 2018. También es domingo. Yo estoy en una habitación de hotel en Davis, California (USA). Este mes voy a estar en dos habitaciones de hotel (Davis y Berlín) y en dos casas (Leipzig y Colmenar Viejo). Es posible que añada una o dos, quién sabe. No tendré mi propia casa desde el 20 de Diciembre y me sentiré como en casa justo dos días después a las 11 de la noche. Voy a coger tres vuelos y dos trenes, sin contar el transporte público en cada ciudad. Daré tres charlas y terminaré dos artículos.
Puede sonar como mucho, pero en realidad es algo común en mi profesión. Viajar, dar charlas y preparar artículos. También hay tiempo para otras cosas como leer libros, ir al cine, salir con los amigos, viajar por placer, enseñar, deporte, asuntos administrativos, y un largo etcétera dependiendo de cada gusto. Muchos se estarán preguntando como lo hacemos, y la respuesta es simple. Amamos lo que hacemos y entonces el tiepmo no se limita a un turno de ocho horas de lunes a viernes. También es cansado, estresante y agotador. Y no siempre lo controlamos de manera adecuada. Yo diría que es parte del proceso de aprendizaje en la vida de universitaria.
Esta semana me he juntado con unos cuantos colegas para trabajar en un proyecto. Es un problema complicado, y nos lo hemos pasado genial trabajando juntos. Para mí, es excitante estar rodeada de un grupo de personas tan brillante y participar en el proceso de creación. Durante los últimos tres años me he dado cuenta de lo importante que es estar rodeados de las personas correctas en todas las áreas de nuestra vida. Los colaboradores con los que me junté esta semana son mi grupo correcto de personas para trabajar y crecer como matemática y como profesora. De la misma manera sé que mi familia y amigos son el grupo perfecto fuera del trabajo. Hace un par de semanas necesitaba a un amigo a mi lado porque me sentía sola y la visita de Sara vino en el momento perfecto. Después de dejar Toronto y empezar a pensar en mi futuro, necesitaba estar con las personas adecuadas y esta semana me ha dado eso.
Diciembre es un mes complicado. Desde el principio hasta el final. Y continúa en Enero. Pero pasito a pasito, y yo estaré bien. Porque sé que voy a estar bien. No es nada totalmente nuevo, al fin y al cabo. Hay muchas cosas que necesito hacer y puedo manejarlas. Estoy más que preparada para dejar Alemania, y de eso me doy cuenta cada vez que estoy en una ciudad donde se habla inglés. Cuando tenía 16 años, no me hubiera imaginado nunca viviendo en una ciudad donde el inglés fuera mi medio de comunicación. Creo que nunca me vi dejando Madrid, aunque ahora creo que era question de tiempo que me fuera y explorara. Puede que algún día esté lista para volver, puede que nunca tenga la oportunidad. De momento, Diciembre es un mes de cambios e inestabilidad, de aprender más sobre mí misma y de cuidar lo que es importante, de pasar tiempo con aquellos que quiero y que están cerca. Y yo estoy preparada para ello.
Today is December 2nd, 2018. It's also a Sunday. I am in a hotel room at Davis, California (US). This month I will be staying at two hotel rooms (Davis and Berlin) and two houses (Leipzig and Colmenar Viejo). I might add one or two hotel rooms, who knows yet. I won't have my own house since December 20th, and I will feel at home two days after at 11 pm. I am gonna get three flights and two trains, not counting public transport inside each city. I am giving three talks and writing two papers.
It might sound like a lot, but it's actually very common in my profession. Traveling, giving talks and preparing papers. There is also time for many other things, like reading books, going to the cinema, hanging out with friends, travel for vacation, teaching, sports, administrative stuff, and a long etc depending on your taste. Many would be wondering how we do it, and the answer is simple. We love what we do, and so time is not limited by an eight hours shift from Monday to Friday. It's also exhausting, tiring and stressful. And we don't always manage it properly. I'd say it's part of the learning process of life in Academia.
This week I have met a few colleagues to work on a project. It's a complicated problem, and we have a lot of fun working together. For me, it is exciting to be surrounded by such a brilliant group of people as well as participating in the process of creating. During the last three years, I have learned how important is to be with the right people in all areas of our life. The collaborators I met this week are my right group of people for work and for growing as a mathematician and as a professor. The same way that I know that family and friends are the good people outside of work. A couple of weeks ago I needed a friend by my side because I was feeling lonely and Sara's visit arrived at the exact moment. After leaving Toronto and thinking about my future, I needed to be with my right people and this week gave that.
December is a complicated month. From the beginning until the end. And continues in January. But one step at a time, and I will be okay. Because I know I will be okay. It's nothing totally new at the end of the day. There are many things that need to be done and I can manage them. I am more than ready to leave Germany, and I realize about it every time I am in an English speaking city. When I was 16 years old, I never imagined me living in a city where English was my way to communicate. I think I never saw myself leaving Madrid, although I now think it was a question of time for me to leave and explore. I might be ready to come back at some point, I might never have the opportunity. So far, December is a month of changes and instability, of learning more about myself and taking care of what is important, of expending time with those who I love and I have close. And I'm ready for it.
[English above]
Hoy es 2 de Diciembre del 2018. También es domingo. Yo estoy en una habitación de hotel en Davis, California (USA). Este mes voy a estar en dos habitaciones de hotel (Davis y Berlín) y en dos casas (Leipzig y Colmenar Viejo). Es posible que añada una o dos, quién sabe. No tendré mi propia casa desde el 20 de Diciembre y me sentiré como en casa justo dos días después a las 11 de la noche. Voy a coger tres vuelos y dos trenes, sin contar el transporte público en cada ciudad. Daré tres charlas y terminaré dos artículos.
Puede sonar como mucho, pero en realidad es algo común en mi profesión. Viajar, dar charlas y preparar artículos. También hay tiempo para otras cosas como leer libros, ir al cine, salir con los amigos, viajar por placer, enseñar, deporte, asuntos administrativos, y un largo etcétera dependiendo de cada gusto. Muchos se estarán preguntando como lo hacemos, y la respuesta es simple. Amamos lo que hacemos y entonces el tiepmo no se limita a un turno de ocho horas de lunes a viernes. También es cansado, estresante y agotador. Y no siempre lo controlamos de manera adecuada. Yo diría que es parte del proceso de aprendizaje en la vida de universitaria.
Esta semana me he juntado con unos cuantos colegas para trabajar en un proyecto. Es un problema complicado, y nos lo hemos pasado genial trabajando juntos. Para mí, es excitante estar rodeada de un grupo de personas tan brillante y participar en el proceso de creación. Durante los últimos tres años me he dado cuenta de lo importante que es estar rodeados de las personas correctas en todas las áreas de nuestra vida. Los colaboradores con los que me junté esta semana son mi grupo correcto de personas para trabajar y crecer como matemática y como profesora. De la misma manera sé que mi familia y amigos son el grupo perfecto fuera del trabajo. Hace un par de semanas necesitaba a un amigo a mi lado porque me sentía sola y la visita de Sara vino en el momento perfecto. Después de dejar Toronto y empezar a pensar en mi futuro, necesitaba estar con las personas adecuadas y esta semana me ha dado eso.
Diciembre es un mes complicado. Desde el principio hasta el final. Y continúa en Enero. Pero pasito a pasito, y yo estaré bien. Porque sé que voy a estar bien. No es nada totalmente nuevo, al fin y al cabo. Hay muchas cosas que necesito hacer y puedo manejarlas. Estoy más que preparada para dejar Alemania, y de eso me doy cuenta cada vez que estoy en una ciudad donde se habla inglés. Cuando tenía 16 años, no me hubiera imaginado nunca viviendo en una ciudad donde el inglés fuera mi medio de comunicación. Creo que nunca me vi dejando Madrid, aunque ahora creo que era question de tiempo que me fuera y explorara. Puede que algún día esté lista para volver, puede que nunca tenga la oportunidad. De momento, Diciembre es un mes de cambios e inestabilidad, de aprender más sobre mí misma y de cuidar lo que es importante, de pasar tiempo con aquellos que quiero y que están cerca. Y yo estoy preparada para ello.
domingo, 24 de junio de 2018
Una semana señores.
Son las 20:47 de un Domingo. Escribo desde mi oficina en el Instituto Fields en Toronto. Aún no es de noche. Quizá por eso se me ha hecho tan tarde. Estaba recogiendo la oficina cuando he mirado el reloj y he visto que las 8 ya habían pasado. Pese a ser Domingo, he llegado más tarde que los últimos Domingos que recuerdo. No sé cuándo fue la última vez que no viene a la oficina durante el fin de semana. Y la verdad es que no me importa, aunque hoy pesara un poco más.
Estoy triste. No de llorar o porque algo esté mal. Pero estoy triste y pesa. Ayer hice las dos maletas que me acompañarán en mi nueva aventura y hoy tiré todos esos papeles (y más papeles) que me han acompañado en estos dos últimos años. No os imagináis la cantidad de papel que se puede gastar como investigadora y profesora. A mí sigue sorprendiéndome lo mucho que pesa.
La oficina está casi vacía. Mi casa está casi vacía. Y aún así la siento llena. Sigue teniendo una parte importante de mí. Esta semana se me va a hacer eterna y a la vez me va a faltar tiempo. No porque quiera hacer muchas cosas, porque en realidad no hay mucho que quiera hacer. Sí que tengo mucho que hacer, pero como desde hace unos meses. Parece que siempre hay mucho que hacer. Creo que se debe a que me encanta mi trabajo.
Les voy a echar de menos, a los tres bitchillos, al jefe, a la chica de los paseos y al italiano. Podría añadir un par de nombres más, o incluso al camarero del café de enfrente de casa. Tengo el sentimiento de que voy a volver, de que mi tiempo en esta ciudad no ha acabado, o de que al menos dejo a parte de la familia aquí. Y a la familia se la visita de vez en cuando.
No te confundas, tengo muchísimas ganas de Alemania y la aventura que viene de la mano. Me hace sonreír de forma tímida. Se avecinan unos meses complicados, estresantes y llenos de emociones. Pero eso ya lo pienso en una semana. Aquí y ahora, está siendo un momento complicado. Me he mudado dos veces de ciudad y esta tercera es sin duda la que está dejando un sentimiento más raro.
Me queda una semana, señores, y ya es hora de irse a casa.
Lau
Estoy triste. No de llorar o porque algo esté mal. Pero estoy triste y pesa. Ayer hice las dos maletas que me acompañarán en mi nueva aventura y hoy tiré todos esos papeles (y más papeles) que me han acompañado en estos dos últimos años. No os imagináis la cantidad de papel que se puede gastar como investigadora y profesora. A mí sigue sorprendiéndome lo mucho que pesa.
La oficina está casi vacía. Mi casa está casi vacía. Y aún así la siento llena. Sigue teniendo una parte importante de mí. Esta semana se me va a hacer eterna y a la vez me va a faltar tiempo. No porque quiera hacer muchas cosas, porque en realidad no hay mucho que quiera hacer. Sí que tengo mucho que hacer, pero como desde hace unos meses. Parece que siempre hay mucho que hacer. Creo que se debe a que me encanta mi trabajo.
Les voy a echar de menos, a los tres bitchillos, al jefe, a la chica de los paseos y al italiano. Podría añadir un par de nombres más, o incluso al camarero del café de enfrente de casa. Tengo el sentimiento de que voy a volver, de que mi tiempo en esta ciudad no ha acabado, o de que al menos dejo a parte de la familia aquí. Y a la familia se la visita de vez en cuando.
No te confundas, tengo muchísimas ganas de Alemania y la aventura que viene de la mano. Me hace sonreír de forma tímida. Se avecinan unos meses complicados, estresantes y llenos de emociones. Pero eso ya lo pienso en una semana. Aquí y ahora, está siendo un momento complicado. Me he mudado dos veces de ciudad y esta tercera es sin duda la que está dejando un sentimiento más raro.
Me queda una semana, señores, y ya es hora de irse a casa.
Lau
domingo, 4 de febrero de 2018
AlejandraRemon
Siempre he defendido que cada uno debía ser fiel a uno mismo, que debíamos guiarnos por nuestras pasiones y dedicarnos a aquello que realmente nos hiciera sentir realizados. También que el trabajo es algo muy importante y conseguir llegar a lo más alto requiere esfuerzo y tiempo, que debemos luchar por nuestros sueños, darlo todo, disfrutar con nuestra labor, pero... ¿Dónde está el límite? ¿Quién debe pagar el precio de tu felicidad?, ¿quién de los dos tiene la culpa?, ¿acaso yo no tengo demasiada paciencia o tu te quieres más a ti mismo que a lo que somos nosotros? ¿Cuanto debería aguantar para que sigas escalando en tu montaña de felicidad, mientras yo me resigno a esperar ese pequeño tiempo restante que decides compartir conmigo?
¿Dónde vive ese punto y aparte?
Mientras el tiempo pasa y yo me conformo con observarte, tú desde el otro lado no te percatas de que cada día me alejo un poco más. Me distancian tus excusas, esa imposición de que tu trabajo es lo primero, de que debo entender que no puedes dejar pasar esa oportunidad. Me entristece tu falta de delicadeza al pensar que yo me antepongo entre tus sueños, cuando no es así. Yo quiero verte brillar, pero no sabía que el precio era yo misma, que tus ilusiones se pagaban con mis necesidades.
Muchas veces me he sentido egoísta por pedir un poco más de ese tiempo que no tienes, por no saber soportarlo, por no poder confiar.
Pero dime ¿No crees que perseguir tus sueños a toda costa y sin atender a quien quieres no es una gran demostración de ego? Lo haces por ti, por tus ansias, por tu necesidad de admiración, por tu futuro, tu vida, tú.
¿No crees que acompañarte también significa compartirte?
¿No te parece que es posible alcanzar lo anhelado sin desatender a alguien que te apoya en todo aquello que haces?
Y entonces he pensado: ¿Realmente es posible brillar sin pagar el precio de la soledad?
#deuxdesucre
¿Dónde vive ese punto y aparte?
Mientras el tiempo pasa y yo me conformo con observarte, tú desde el otro lado no te percatas de que cada día me alejo un poco más. Me distancian tus excusas, esa imposición de que tu trabajo es lo primero, de que debo entender que no puedes dejar pasar esa oportunidad. Me entristece tu falta de delicadeza al pensar que yo me antepongo entre tus sueños, cuando no es así. Yo quiero verte brillar, pero no sabía que el precio era yo misma, que tus ilusiones se pagaban con mis necesidades.
Muchas veces me he sentido egoísta por pedir un poco más de ese tiempo que no tienes, por no saber soportarlo, por no poder confiar.
Pero dime ¿No crees que perseguir tus sueños a toda costa y sin atender a quien quieres no es una gran demostración de ego? Lo haces por ti, por tus ansias, por tu necesidad de admiración, por tu futuro, tu vida, tú.
¿No crees que acompañarte también significa compartirte?
¿No te parece que es posible alcanzar lo anhelado sin desatender a alguien que te apoya en todo aquello que haces?
Y entonces he pensado: ¿Realmente es posible brillar sin pagar el precio de la soledad?
#deuxdesucre
Suscribirse a:
Entradas (Atom)